Ubicada en el centro del municipio, sobre la primitiva iglesia de San Sebastián, se edificó entre los siglos XVI y XVII con mezcla de estilos renacentista y clasicista.
Construida con piedra de sillería, consta de tres naves de igual altura, siendo más ancha la central y rematada en ábside ochavado. Seis pilares cilíndricos que forman arcos puntados y soportan crucerías estrelladas.
El retablo mayor, obra de Francisco de la Cueva, es de estilo barroco churrigueresco, y fue terminado en 1718. Es de madera dorada en forma de media naranja y llega hasta la bóveda. En él, destacan las columnas salomónicas adornadas con uvas, y se pueden distinguir a los santos
Servando y Germán, San Pedro y San Pablo, Santo Domingo de la Calzada y relicario de San Ignacio, relieves de la anunciación y adoración de pastores y reyes, y en el centro del cascarón, el grupo de coronación de la Virgen, formado por la Virgen María, Cristo y Dios Padre.
Podemos encontrar otros cuatro retablos en las paredes laterales, todos hechos en madera y en estilo rococó, estos retablos están dedicados a Nuestra Señora del Rosario y San Roque, San Antonio de Padua, San Isidro y San Pelayo, y Nuestra Señora de la Asunción.
La torre, también elaborada en sillería, se construyó hacia el año 1650, y ha sido reconstruida en 1714. En 1937 se inauguró el remate actual, aunque recientemente, en 2021, hubo que volver a intervenir en ella para reformarla y realizar la limpieza tanto de la torre, como del tejado del resto del edificio.
Dentro del templo, podemos encontrar el sepulcro de Fray Pablo Martínez de Uruñuela, monje benedictino que ocupó los cargos de mayordomo, prior y abad del monasterio de Santa María la Real de Nájera, siendo nombrado en el cargo por el Papa Inocencio VII.
El coro, realizado hacia 1620 cuenta con un órgano de estilo rococó, realizado en 1762 por Esteban de San Juan. El órgano fue restaurado a finales de los años 2000, y las partes que no se pudieron reutilizar se colocaron como decoración en la cercana Casa de Cultura.









